Este artículo es obra de D. Jose Santos Nalda
y fue publicado en la revista "El Budoka" en su número 261.
Aunque en los últimos años de la efervescente década de los '60
ya existian algunos aikidocas españoles iniciados en el extranjero,
puede decirse que, oficialmente, el Aikido nace en nuestra piel de toro
a primeros de 1970 de la mano del Maestro Yasunari Kitaura, 5º Dan,
representante del Aikikai en España.
Desde sus comienzos se encuadró como disciplina asociada en la Federación
Española de Judo y D.A., creándose el correspondiente departamento que pasó
a estar asistido por la dirección técnica del Maestro Kitaura.
Este gran experto realizó una notable tarea de difusión, atrayendo
y enseñando a los primeros aikidocas en los clubs de Madrid, Pais Vasco,
Cataluña, Valencia, Baleares, etc., hasta que los alumnos más avanzados
alcanzaron el ansiado cinturón Negro, y un poco más tarde la titulación
de Monitor, comenzando así a estructurarse el esquema de la enseñanza del Aikido.
En 1971, el frances Claude Orengo impartía clases en el Club Sant Jordi de
Barcelona, y a partir de esta fecha comenzaban a organizarse los primeros
cursos internacionales de Aikido en San Sebastian, Barcelona, Madrid, etc.,
impartidos por grandes expertos, como el Maestro Tamura, el Maestro Chiba,
el Maestro Kanetsuka, el Maestro Kitaura, etc.
En el verano de 1972 el presidente de la FEJYDA, D. Antonio Garcia de la
Fuente, es elegido Presidente de la Asociación Cultural Europea de Aikido,
contribuyendo con su apoyo a un notable asentamiento y difusión de este
deporte en España. Durante su mandato estableció el Trofeo Ueshiba para
distinguir anualmente a los mejores aikidocas.
En el año 1975 organizó en Madrid el Congreso de la Asociación Cultural
Europea, durante el cual realizó una magnifica exhibición el hijo del fundador
Kisomaru Ueshiba.
Poe estas mismas fechas, Roland Tardy, excenlente aikidoka de nacionalidad
francesa, impartía clases de Aikido con gran exito en un conocido Gimnasio
de Pamplona. Juan Pedro Poderoso, 5º Dan, hombre de gran carisma, era el experto por
excelencia en el Pais Vasco, realizando una gran labor de enseñanza que prosigue
en la actualidad, por lo que su presencia en los Cursos, entrenamientos y
tribunales de examen sigue siendo muy apreciada.
El budoka francés Raymond Thomas fue otro de los pioneros en la enseñanza
del Karate, Goshindo, Aikido, Kendo y Zen. Realizó una notable tarea de
difusión con sus artículos para la revista de "Las Artes Marciales" y fue
autor de los primeros libros de Aikido que publicó la editorial Alas.
A primeros de 1976, el Departamento Nacional de Aikido dirigido por D. Benito
Pulido (judoka y aikidoka), y el maestro Tomás Sanchez, 2º Dan de Judo y 3º
Dan de Aikido, impulsan con fuerza la expansión del Aikido.
Tomás Sanchez, excelente aikidoka, realiza una extraordinaria campaña de
difusión, organizando e impartiendo numerosos cursos por todas las regiones,
y formando un gran número de aikidokas que hoy a su vez se han convertido en
profesores. Fue el primer maestro que enseñó Aikido a través de un programa
matinal en la Televisión Española. Su dilatada labor de enseñanza, fruto de
una indiscutible vocación por este Arte Marcial, merece un justo reconocimiento,
pues bajo su dirección se han formado numerosos y destacados aikidokas. Su
amistad con el Maestro Tamura le impulso a organizar cursos impartidos por
este gran experto, dos veces al año en Santander, Madrid, Barcelona, Zaragoza...
Sin duda el Maestro Tamura ha desarrollado en España, durante muchos años, una
gran tarea pedagógica, que le hacen merecedor de nuestro reconocimiento más
sincero.
Avanzando en el tiempo, las preferencias radicales de cada grupo hacia diferentes
expertos, tal vez fueron la causa de que a primeros de los años '80 se produjera una
grave escisión en la unidad de los aikidokas, surgiendo varias asociaciones
que se declararon independientes.
El Departamento Nacional de Aikido mantuvo su actividad administrativa y pedagógica,
organizando cursos con expertos españoles, japoneses o franceses.
Merecen destacar su extraordinaria trayectoria como profesores: Antonio Mirón,
Rafael Regaño, Lucio, Juan Pedro Poderoso, Ernesto Garcia Ozaeta, Fernado
Doménech, etc.
En 1992, el Director de Dpto. Nacional de Aikido, D. Ernesto Garcia Ozaeta,
5º Dan, decide iniciar un diálogo de unificación con las principales Asociaciones
independientes. Su buen talante, su saber hacer y sus buenas intenciones,
logran el entendimiento, y una gran mayoria de aikidokas deciden homologar
sus grados en la FEJYDA, afiliándose de nuevo al Dpto Nacional.
La implantación del Aikido en España ha sido una tarea ardua en la que han
colaborado muchas personas, así por ejemplo en Valencia Fernado Doménech,
Gonzalo Carratalá y Ezequiel Zayas que han introducido el Arte en la
Universidad Politécnica de esta ciudad, de loa que saldrán excelentes aikidokas
y estudiosos del Arte de Ueshiba. En Andalucia Juan Garcia Pozo, en Castellón
Tomás Pastor, en Cantabria Emilio García, en Barcelona Manuel Rodríguez, Salvador
Chaves, en Baleares Felany, en Canarias Brow, en Galicia Fernando Mínguez,
en Logroño Enrique Comendador, en Aragón Santos Nalda, Carmelo Rios etc...
Resuslta difícil nombrar a todos aquellos que aportaron su ilusión y
esfuerzo en los primeros años del Aikido en nuestro país, por ello tambien son
merecedores de nuestro agradecimiento.
En ámbito de las publicaciones hay que destacar la inmensa labor de divulgación llevada
a cabo por la Editorial Alas, al crear una de las primeras revistas de Artes Marciales,
en cuyo nº 1 ya tuvo cabida el Aikido. A lo largo de todos estos años, ha sido fiel
a su cita mensual y el lector ha podido encontrar siempre excelentes artículos
sobre el Aikido.
En cuanto a la publicación de libros sobre esta disciplina, puede decirse que
es la Editorial con mayor número de títulos editados en lengua española que han
llegado a todos los rincones de nuestro país y de Hispanoamérica, por ello su
director, D. José Sala, se ha hecho acreedor de nuestro más cordial reconocimiento.
¡Gracias por su constante apoyo al Aikido!.
Actualmente ya existen profesores en casi todas las ciudades españolas, y el Aikido
ha dejado de ser el gran desconocido, además por sus valores intrínsecos
es indudable que le espera un brillante futuro, siempre que los aikidokas sepamos
aceptar el pluralismo respecto a las preferencias de cada practicante.
Es necesario la cordialidad y el respeto mutuo, porque todos deseamos
recorrer la misma Vía, aunque tal vez en distinto vehículo.
Zaragoza, Mayo 1997
Jose Santos Nalda.
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